domingo, 20 de febrero de 2011

Grecia, un país en blanco y azul (II)


Santorini. Esta isla me impresionó. No importa el ángulo que se elija, la panorámica siempre es igual de espectacular: la caldera formada por el estallido de un volcán es un mar de aguas tranquilas con pueblos asomados al acantilado.


Fira, la capital, está impregnada de encanto; no hay un solo rincón que no sorprenda por su singularidad y color, con sus casas blancas y puertas azules. Sin duda es la más conocida y la que más vida encierra.







Pero donde realmente pudimos apreciar con más sosiego la belleza de la isla, fue en la cercana Firostefani, igual o inclusive más bella, con la ventaja de la tranquilidad.

Y como colofón a nuestra estancia en Santorini visitamos Oia, conocida mundialmente por sus atardeceres. Lo cierto es que hay estar allí para creerlo y vivirlo con la misma intensidad que todos y cada uno de los visitantes que, al caer el sol, se van situando estratégicamente en los pocos huecos que quedan para apreciar el milagro. Una puesta de sol única.







Mykonos. Pensé que nada podía superar el encanto de Santorini, pero Mykonos me sorprendió. Más allá de sus fiestas nocturnas, encierra una particular belleza. Sus callejuelas son dignas de recorrer, aunque se tenga la sensación de andar sin rumbo. Y es que con ese fin fueron diseñadas, para ahuyentar a los piratas que intentaban asediar la isla.




Para orientarse, lo mejor es buscar las brisas de viento que llegan desde el cercano mar y visitar los imponentes molinos de viento, uno de sus símbolos.

Otro es el inconfundible Petros, el pelícano que adoptó Mykonos hace años.



Destaca la 'pequeña Venecia', casas de colores que dan al mar. Espectacular cuando las olas rompen con fuerza en sus fachadas y el agua inunda las terrazas de los atribulados turistas.





4 comentarios:

  1. Muy bellos lugares que nos muestras, cada quie con una mirada distinta, me añadiré a tus seguidores.

    ResponderEliminar
  2. Hola Isabel,
    He llegado hasta aquí desde el blog de Antona, ya tienes un seguidor más.
    Me gusta mucho la luz de las fotos, y la penúltima, me recuerda muchísimo a un pueblecito de Pontevedra, Combarro. Si tienes ocasión no dejes de visitarlo.

    Saludos

    ResponderEliminar
  3. La luna frente a ti. Muchas gracias. Me alegro de que te guste.

    ResponderEliminar
  4. Muchas gracias Paco. Que razón tienes sobre Combarro, un pueblo precioso. Si que lo conozco, estuve hace unos años. Un saludo

    ResponderEliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...